Irlanda ofrece unos paisajes naturales increíbles, pero si vamos a recorrer la isla (más allá de su capital Dublín) y queremos conocer bien al pueblo irlandés y su historia, debemos detenernos con atención en esta época, mitad del siglo XIX, donde hay una herida ya cerrada, pero que todavía hoy es visible y de la que os voy a hablar.
Gran parte del paisaje irlandés es silencioso y deshabitado. Algunos condados al oeste están casi vacíos. Hay muros de piedra que cruzan los campos y parecen no llevar a ningún lado... casas vacías en ruinas, pueblos fantasmas deshabitados... (Galvoly, Slievemore, Clonmine...) y mucha, mucha ausencia. Para entender la Irlanda más auténtica, darle un contexto a este viaje y mirarlo con otros ojos, hay que conocer esta parte de su historia: la Gran Hambruna.